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Hay más de veinte cuerpos protestando, exigiendo justicia en medio de la carretera a Zacatecas.

Los tráilers y autobuses se frenan bruscamente al ver a un montón de campesinos, amas de casa y gente de la tercera edad que ponen algunos árboles secos en el kilómetro 78 de la carretera Saltillo-Zacatecas, defendiendo a su manera el artículo 3° de la Constitución.

De acuerdo al portal de noticias Sin Embargo, desde el jueves 11 de enero detuvieron durante dos horas el tráfico de la carretera a Zacatecas.

El problema, insistían los padres para medios de comunicación y sociedad en general, era que desde el 29 de noviembre, los tres camiones que tiene a su disposición la Secundaria Técnica Número 16 de la comunidad del San Juan del Retiro, quedaron sin uso y fue imposible alcanzar la cobertura que se brinda a 23 ejidos, en total una ruta de 286 kilómetros diarios con tramos de terracería, inaccesibles para automóviles comunes. Y que de recorrerlos a pie se tardarían tres horas o más en llegar al destino, lo que supondría despertar entre tres y cuatro de la mañana, según las distancias.

Pese a que ya no se dan becas de transporte, hay un sistema de condonación temporal, que ha llevado a la escuela a contraer deudas para pagar diésel y mantenimiento. Diariamente los alumnos de las comunidades más alejadas pagan 15 pesos por alumno.

Un gasto que al año, considerando un calendario de 185 días de clases equivale a 2 mil 775 pesos. Tomando en cuenta el salario mínimo diario 88.36 pesos, que considera la ley, este costo supondría el 15 por ciento del ingreso sólo para el transporte de un hijo. Los números son maneras elegantes de decir que en realidad a esta gente que depende de las cosechas, del trabajo manual y de las ayudas y fomento al campo, sencillamente, no le alcanza.

RIESGOS

Para llegar a la escuela desde la comunidad más cercana, se tiene que atravesar una senda de tierra de 2 kilómetros, donde hay espinas, víboras de cascabel y un guarda ganado.

El ejido más alejado está a 40 kilómetros, con tramos inaccesibles para automóviles comunes.

Algunos alumnos se iban en bicicleta, burro, carretas, tráilers, motos y hasta a pie.

BRIGADAS DE EDUCACIÓN POR LOS NIÑOS

Para evitar estas medidas desesperadas, el colectivo docente decidió sumar esfuerzos con la supervisión y realizar brigadas de atención a los ejidos. El diseño de estrategias corrió a cargo de cada academia y se realizaron cuadernillos con actividades para cada materia, que se entregaron sin costo a cada uno de los alumnos en los ejidos. Así, divididos en los automóviles de los directivos y supervisión se fueron rancho por rancho resolviendo dudas, revisando ejercicios y promoviendo el valor correspondiente a la semana, compartiendo reflexiones y escuchando las ideas de sus alumnos.