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Un niño de 7 años fue esposado por la policía como si se tratara de un peligroso delincuente. El arresto se llevó a cabo en Miami luego de que éste golpeara a su maestra y fuera llevado a una institución psiquiátrica.

El inusual acontecimiento que quedó capturado en un video y, posteriormente, publicado en redes sociales causó gran indignación entre los internautas.

GRABACIÓN

De acuerdo a información de Miami Herald, Mercy Álvarez, madre del menor, estaba llorando al ver a su hijo salir de la oficina del director en el Coral Way-K8 Center escoltado por un oficial el pasado jueves.

En la grabación se puede escuchar a la mujer tratando de tranquilizar a su hijo: “no te preocupes”. Aunque, según cuenta, estaba enojada por la acción de las autoridades ante un niño que se había ‘portado mal’.

“Esto es un abuso policial. Un capricho, porque mi hijo estaba tranquilo cuando vinieron a buscarlo”, asegura Álvarez, quien añadió que el director, el conserje y otras personas intentaron evitar que el menor fuera esposado; sin embargo, “de todos modos el oficial lo esposó”.

La madre contó que usó su teléfono celular para grabar la detención de su hijo y lo publicó en su cuenta de Facebook. “No tiene un trastorno mental”, dijo.

Álvarez acusó a la policía de reaccionar exageradamente y traumatizar a su hijo: "Han creado un trauma psicológico, en lugar de solucionarlo".

¿POR QUÉ FUE ARRESTADO?

La policía local detalló que, supuestamente, el pequeño estaba jugando con comida en la cafetería, lo que provocó que sus maestros lo sacaran. Ya en el pasillo, y sin motivo aparente, “golpeó la espalda de una maestra en repetidas ocasiones”, explicó Jackie Calzadilla.

Tanto el chico como la docente cayeron al suelo. Incluso después de ser detenido, el menor continuó lanzando patadas y golpes, aseguró la policía

La portavoz del distrito escolar dijo que “debido a una gran preocupación por el estudiante y para garantizar su seguridad y la de los que lo rodean, fue restringido, de acuerdo con la Ley Baker, y trasladado a un hospital para ser evaluado”.

Sin embargo, Álvarez no cree que su hijo sea lo suficientemente fuerte como para derribar a la maestra y espera ver las cintas de videovigilancia para creer lo que se cuenta.

Al respecto, el jefe de la policía de las escuelas de Miami-Dade explicó que si bien no es común que los niños de siete años sean llevados esposados, estaba justificado evitar que su comportamiento errático y violento causara más daño a los demás o a sí mismo.

Por su parte, Álvarez y su esposo, Rolando Fuentes, se reunieron con sus abogados para discutir posibles acciones legales contra el Distrito Escolar de Miami-Dade y la policía.

HISTORIAL

Al parecer esta no es la primera vez que el pequeño está envuelto en problemas disciplinarios.