Chivas presentó ayer por la mañana a su nuevo director técnico, Ignacio Ambriz, el cual definió su llegada al Rebaño como un auténtico golpe de suerte y fortuna.
“Se presentó de la noche a la mañana la posibilidad de llegar a Chivas. Y me saqué la lotería hoy. A lo mejor no compré boleto, pero por allí tenía un cachito, la posibilidad de dirigir y hoy es realidad”, aseguró el estratega a los medios de comunicación, en compañía de Rafael Ortega, presidente deportivo del equipo.
Ambriz estará en el Rebaño lo que resta del torneo y su continuidad dependerá de los resultados. “Mi contrato es por este torneo; si las cosas salen bien habrá posibilidad de ampliarlo. Esto me obliga a mí a estar con las luces prendidas, es decir, debo comer, dormir y pensar en Chivas”, declaró. Mirando siempre de frente, respondiendo de forma concreta y encarando todas y cada una de las preguntas, y sobre todo muy firme en sus conceptos, Ambriz dijo que su llegada al Guadalajara significa una gran oportunidad, para la que confesó, aún no se siente merecedor.
“Sé la responsabilidad que hay, sé lo que es Chivas, nunca jugué aquí, pero tengo 30 años en el futbol mexicano y sé qué representa Chivas y ahora vengo con la ilusión de trabajar, que es lo que mejor sé hacer”, expresó. Admitió que, si por méritos se tratara, aún no tiene las cartas necesarias para ser candidato a dirigir al Guadalajara.
“Si se hablara por méritos, creo que no, porque mi carrera ha sido muy corta, lo de San Luis no fue nada grato, a lo mejor si lo vemos con otro matiz sí, todos tenemos un camino por recorrer y te puedes equivocar o no, pero estoy consciente en donde estoy, con unas ganas tremendas de decirles que me quiero ir a trabajar, pero con la ilusión y fe que tengo, y viendo a los muchachos sé que es un reto muy grande, pero reitero que me siento capaz de sacar esto adelante”, indicó.