Nueva York.-Los padres de Fausto Armenta, trabajador mexicano que está atado a un respirador artificial, deben tomar una difícil decisión: Desconectar o no a su hijo de la máquina que lo mantiene vivo.
Rodolfo Armentay Margarita Sabino, padres de Fausto, trabajador mexicano que fue golpeado brutalmente por desconocidos, en Corona, Queens, indicaron que por el momento "no tienen cabeza" para pensar cuál será la mejor elección.
"Estamos destrozados, queremos que nos den un poco de tiempo para pensar y decidir. Necesitamos aceptar que si mi muchacho ya no tiene remedio pues… lo mejor será que lo desconecten", sostuvo, entre lágrimas, Rodolfo, de 41 años de edad, quien es el padre del jovencito que emigró a los 14 años de Guerrero, México para alcanzar su "sueño americano" en NY.
Entrevistados en la casa en donde Fausto vivía con su hermano Juan, los padres del paisano, explicaron que de no haber conseguido un permiso humanitario, por cuatro días, hubiera sido un calvario para ellos poder viajar. Además, Margarita Armenta, dijo que siente que sus deseos de vivir se van cada que piensa en que su "retoño" podría morir. "Me quiero ir con mi Fausto, si me lo desconectan yo me muero con él, ya no quiero vivir más, dijo la madre del paisano afectado.