Chicago.- Activistas pro migrantes en la Ciudad de los Vientos acusan al alcalde Rahm Emanuel de violar la ley y le exigen una disculpa, luego de que una mujer estuvo a punto de ser deportada a pesar de que entró a Estados Unidos de forma legal.
Rose Tchakounte, de 54 años de edad, ingresó a la Unión Americana proveniente de Camerún, junto con su hijo en 2001, a donde llegó a pedir asilo. No obstante, un delito menor le generó una cita en la Corte, a la que no asistió presuntamente porque su abogado no le avisó y posteriormente fue detenida por no poner la direccional mientras conducía.
Ambas faltas derivaron en que agentes de Inmigración tomaran cartas en el asunto y la encarcelaran por dos días. La presión ejercida por los juristas de Rose y por parte de la Coalición para los Derechos de Migrantes y Refugiados de Illinois concluyó con la liberación de la africana.
No obstante, los grupos defensores de los derechos humanos demandan que aunque Chicago se considera “ciudad santuario” para indocumentados, el caso de Tchakounte revela que la ordenanza que prohíbe a policías enviar los datos de los detenidos la Oficina de Inmigración y Aduanas (ICE, en inglés) no se cumple al pie de la letra. Por ello, le piden a Emanuel que se disculpe por el error de su administración.