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Sus nombres aparecen en 34 tarjetas, cuando en realidad se les autorizó entregar sólo una

 

Con 15 mil pesos “no alcanza para hacer de nuevo la casa”, dice Reynaldo Molina Espinoza, uno de tantos afectados por el terremoto del pasado 7 de septiembre, cuya vivienda colapsó.

Cuatro meses después del terremoto, Reynaldo Molina Espinoza trata de que su casa de adobe, en la comunidad de Tenochtitlán, Villaflores, siga en pie. El hombre decidió no tirarla y lo hizo por una razón práctica: como damnificado por el sismo sólo recibió una tarjeta con 15 mil pesos, “con eso no alcanza para hacer de nuevo la casa”, argumenta a la revista Proceso.

Lo que Reynaldo Molina Espinoza no sabe es que en los registros del Banco del Ahorro Nacional y Servicios Financieros (Bansefi) su nombre aparece en 34 tarjetas, a las cuales se les depositó un total de 510 mil pesos, según información difundida por la organización Mexicanos Contra la Corrupción e Impunidad (MCCI).

“Yo sólo recibí una. A mí no me dieron más”, respondió cuando se le preguntó si había recibido más de una tarjeta.

En una investigación realizada por la Comisión Nacional Bancaria y de Valores (CNBV), a la cual Mexicanos contra la Corrupción y la Impunidad (MCCI) tuvo acceso, el nombre de Reynaldo Molina Espinoza aparece como parte de 1,495 casos de damnificados a los que Bansefi emitió muchas más tarjetas de las que tenían derecho.

Bansefi emitió 4 mil 574 tarjetas para 1,495 beneficiarios; es decir, se hicieron 3,079 plásticos de más. En esas tarjetas de débito, la CNBV encontró que Bansefi “dispersó recursos en efectivo” que ascienden a 68.8 millones de pesos; es decir poco más de 3.6 millones de dólares.

En la investigación de la autoridad bancaria se mencionan los once nombres de los damnificados a quienes se les emitieron el mayor número de tarjetas, entre 34 y 10 para cada uno, todas con fondos. Además, señala que otras 1,484 personas están registradas con dos y hasta ocho tarjetas de débito cuando, de acuerdo con el programa de apoyo a los damnificados, solo les correspondería una, pues son las que se emiten para disponer de efectivo.

MCCI localizó a cinco de esos once damnificados a cuyo nombre se emitieron entre 34 y 10 tarjetas. Los cinco viven en comunidades marginadas de Chiapas, ninguno recibió tarjetas de más. Incluso, a dos de ellos no se les ha entregado ningún tipo de apoyo federal: ni una tarjeta.

La Secretaría de Desarrollo Agrario, Territorial y Urbano (Sedatu) fue la encargada de realizar el censo de damnificados, el cual entregó a Bansefi; esta última institución fue la responsable de depositar el dinero del Fonden a las tarjetas.

El 14 de noviembre, y a partir de los reclamos de damnificados que detectaron dinero faltante en las tarjetas que recibieron, Virgilio Andrade, director general de Bansefi, presentó una denuncia ante la Procuraduría General de la República (PGR), para que se investigara la posible clonación de los plásticos. Según se publicó entonces, las tarjetas distribuidas en Oaxaca y Chiapas eran de banda magnética y no de chip, lo que aumenta su vulnerabilidad.

MCCI solicitó entrevistas con autoridades de la CNBV y Bansefi. En ambas instituciones la respuesta que se obtuvo es que, debido a que es una investigación en curso, no les es posible hablar de ella. En Bansefi, además, se señaló que este banco cuenta con 20 días hábiles, después de haber recibido las observaciones de la CNBV, para responder a ellas. Este plazo, dijeron, vence el 2 de febrero próximo.