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Así como en Texas estrena nuevas leyes estatales, el estado de California también pone en vigor los casi 900 proyectos de ley que fueron aprobados durante el 2017 que promulgó el gobernador Jerry Brown.

Una de las nuevas leyes que hace de todo California un estado “santuario”, se limitará la cooperación de los funcionarios estatales con las autoridades federales de inmigración.

La policía ya no podrá preguntarle a la gente sobre su estatus migratorio ni participará en acciones federales para la aplicación de la ley federal de inmigración.

Asimismo, la nueva ley de California permitirá que los funcionarios carcelarios de todo el estado solo transfieran presos a las autoridades federales de inmigración si estos han sido condenados por ciertos crímenes. 

También uno de los puntos de esta ley señala que los funcionarios de inmigración necesitarán una orden para acceder a los lugares de trabajo o los registros de empleados. De igual modo, los propietarios de inmuebles no podrán revelar la ciudadanía de sus inquilinos. 

Otra nueva ley prohibirá a los funcionarios universitarios cooperar con las autoridades de inmigración. 

Cabe señalar que está en trámite un proyecto de ley adicional donde se prohibirá a los agentes del orden público detener a una víctima o un testigo de un delito solo por una violación a las leyes de inmigración, real o presunta, o entregarlos a las autoridades de inmigración sin una orden judicial.