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Se ha descubierto que en el hospital general de Chilpancingo, Guerrero se utiliza la unidad especializada para personas con quemaduras como una simple bodega.

Varios trabajadores de la Secretaria de Salud denunciaron que en el sitio se guarda material de curación, medicamentos de todo tipo (incluso algunos ya caducados) y hasta equipo especializado que no se usa.

Aunque hay letrero afuera que indica que se trata del sitio de “atención especializada para quemados”, en lugar de eso se usa como bodega para guardar varias cajas.

Según informes oficiales, esta unidad tuvo un costo de 30 millones de pesos, que no han sido aprovechados.

Incluso algunas camillas que pertenecían a esta zona médica, ahora están siendo utilizadas por el personal de ginecología.

Cabe destacar que hace 8 años el exgobernador Zeferino Torreblanca realizó un convenio con las fundaciones Gonzalo Río Arronte y Michou y Mau para trabajar en favor de la población.

Fueron 30 millones de pesos los destinados a esta área del hospital, aunque el trabajo realizado con este dinero no se ha visto reflejado.

El caso ha tomado relevancia tras la muerte de dos colombianas en Guerrero a causa de quemaduras, lo que ocasionó que el sistema de salud del estado mostrara sus deficiencias.

¿Qué ocurrió?

El pasado 26 de febrero, Borbolla viajaba junto a las colombianas Dayana Sánchez García (22 años), y Tatiana Guzmán García (25 años), en un Ferrari de color rojo, a gran velocidad, sobre la autopista del Sol ubicada en el estado de Guerrero.

En seguida, se estrelló contra un muro de contención luego de chocar con un autobús. Esto ocasionó que el auto deportivo ardiera en llamas.

Según testigos oculares, el joven fue sacado del lugar por su escolta, mientras que las colombianas fueron abandonadas.