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Un niño de 8 años de Dallas tuvo que soportar más de 300 visitas innecesarias al médico, someterse a cerca 13 cirugías y sufrir complicados tratamientos debido a que su madre creía que estaba enfermo y tenía un extraño trastorno genético.

Según las autoridades, Kaylene Bowen es acusada de provocar un daño significativo en la salud de su hijo cuando éste era sólo un recién nacido.

Una investigación realizada por Child Protective Services (CPS), descubrió que Bowen llevó al pequeño Christopher a hospitales en Dallas y Houston argumentando una serie de padecimientos al menor.

El informe de la agencia indicó que era probable un caso del síndrome de Munchausen, donde un persona simula o crea síntomas médicos de quien esté bajo su cuidado para recibir atención u otros beneficios.

En tanto, el padre de Christopher dijo que Bowen comenzó a quejarse de la salud de su hijo poco después de que naciera.

“Ella dijo que él tenía problemas para beber leche. Nunca vi esos problemas”, explicó.

Sin embargo, su sorpresa aumentó cuando en una audiencia la mujer dijo que “Christopher nunca iba a caminar… tengo que aprender a cuidar a un niño discapacitado”.

CPS también informó que Bowen le cortó el cabello a su hijo y publicó una foto donde simulaba tener cáncer para recaudar fondos.

“Cada vez que íbamos a la corte ella decía que él estaba muriendo”, señaló el padre.

Christopher y sus dos hermanos fueron retirados de la casa de su madre; sin embargo, el pequeño se encuentra luchando por aceptar que nunca estuvo enfermo.