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Muchas veces nos hemos quejado del mal servicio que ofrece el subway, así como las actividades malintencionadas que se viven día a día, como suicidios, robos y asaltos, siempre viajando con el temor de que se presente algún inconveniente, y claro este fin de semana no podría ser la excepción.

El pasado viernes 16 de febrero, un joven que tenía el sueño de hacer negocios a través de la venta hecha por Internet, sufrió uno de los encuentros más tormentosos de su vida.

Lo que parecía ser un simple trato

Como todo vendedor anunció un par de tenis en una página de ventas, pero poco después de hacer pública su mercancía un “comprador” se puso en contacto con él, para acordar el precio y día de entrega, el joven de 17 años confió plenamente en esta oportunidad que se le presentaba sin imaginar que sería estafado.

El día del encuentro llegó, ambas partes se reunieron a las 17:26 horas en una estación del tren en East Harlem, pero el comprador resultó ser todo un “ratero”, quien golpeó al joven vendedor para después huir con los tenis.

Ante la agresión el adolescente trató de salvar su mercancía y su salud, pero pocos segundos después el atacante sacó un cuchillo y lo apuñaló en el hombro dentro de la estación de la calle 125.

Luego del ataque el agresor y sus cómplices salieron corriendo del metro para después perderse entre la multitud de gente.

Hasta el momento se desconoce la identidad del agredido quien fue trasladado al Hospital Presbiteriano de Nueva York.

Caso similar

No es novedad que la venta por internet ha facilitado la vida de muchos, pero así como la facilita también es expuesta a grandes riesgos, como el encuentro con estafadores.

El pasado 18 de diciembre, las autoridades pidieron ayuda de la ciudadanía para dar con el paradero de un joven de 23 años que presuntamente le robó unos tenis de $350 dólares a un adolescente de 17 años.

Todo comenzó cuando la víctima se iba a encontrar con el hombre en la estación de metro 42nd St. Times Square para vender sus tenis diseñados por Kanye West. 

Ambos estuvieron de acuerdo en $340 para los zapatos, pero el comprador al final, dijo que sólo tenía $300. 

El sospechoso inventó que iría por el resto y lo llevó al metro donde sacó una pistola; en el acto le arrebató sus tenis y su dinero para luego salir corriendo.