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Trabajadores inmigrantes del sector tecnológico, se verán afectados por el plan para limitar el visado que propuso el Gobierno de Donald Trump.

El plan incluye medidas para detectar casos de “fraude y abuso”, de visas H-1B, y una advertencia del Departamento de Justicia para que las empresas no discriminen a los trabajadores estadounidenses.

La visa temporal H-1B tiene una validez de tres años y puede renovarse por otros tres.

La decisión coincide con la apertura en Estados Unidos del reparto anual de visas H-1B con un cupo de 85 mil puestos que suelen volar cada año, principalmente en las compañías de tecnología.

Los empleadores podrían ser juzgados si privilegian a los trabajadores beneficiarios de la visa H-1B frente a los estadounidenses, dijeron funcionarios.

“El Departamento de Justicia no tolerará que los empleadores abusen del proceso de visa H-1B para discriminar a los trabajadores estadounidenses”, señaló el fiscal general adjunto, Tom Wheeler.

Por otra parte, los Servicios de Ciudadanía estadounidense e Inmigración (USCIS) dijeron que tomarían “múltiples medidas para disuadir y detectar fraudes y abusos de la visa H-1B”.

El objetivo principal de este programa es ayudar a las empresas estadounidenses a contratar a extranjeros altamente competentes cuando hay escasez de trabajadores calificados en el país.

“Hay demasiados trabajadores estadounidenses competentes, deseosos y que merecen trabajar en estos campos pero han sido ignorados o desfavorecidos”.