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Luego de que se diera a conocer la deportación del mexicano Jorge García Martínez, el pasado lunes 15 de enero, funcionarios de inmigración están defendiendo al hombre de 39 años, al grado que se desencadenó una protesta nacional donde se unieron funcionarios, tanto conservadores como liberales.

García llegó a Estados Unidos con su familia cuando huyeron de Guanajuato, él tenía 10 años, y después de casi 30 años de estar en territorio norteamericano, fue deportado como consecuencia de las medidas antiinmigrantes del presidente Donald  Trump.

En una entrevista para el “The New York Times”, Cindy García esposa del mexicano, señaló que su pareja no tenía antecedentes criminales y en 2005 él trató de cambiar su estatus migratorio al solicitar la residencia con una green card, pero le fue negada.

 “La abogada que teníamos era incompetente y presentó la documentación equivocada”, dijo Cindy al medio.

Según un comunicado del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas de Estados Unidos (ICE), el vocero Khaalid Walls, explicó que la expulsión de García Martínez fue ordenada por un juez de inmigración en 2006. Sin embargo, García apeló el fallo y le dijeron que podía salir del país voluntariamente.

“Al no abandonar el país dentro del tiempo estipulado del acuerdo, se convirtió en objetivo de una orden final de expulsión en 2009. ICE ejerció su discreción en múltiples ocasiones anteriores en el caso de García Martínez en 2011, 2012 y 2014”, señala  el comunicado.

En noviembre de 2017, ICE le ordenó al mexicano, que era demasiado mayor para acogerse al programa de Acción Diferida para Llegados en la Infancia (DACA), y que debía de regresar a México después de recibir prórrogas del plazo para su expulsión bajo el mandato del expresidente Barack Obama.

Cindy declaró que la deportación de García Martínez había sido pospuesta varias veces durante reuniones anuales con funcionarios de inmigración, pero este año fue diferente ya que el gobierno de Trump actúa fuertemente contra aquellos que están en el país de forma ilegal.

"Fue este año durante nuestra visita anual con ellos, en la que nos dijeron que iban a detenerlo", declaró la esposa de García para CNN y agregó que su pareja todavía intenta conseguir una green card, pero podría tomar hasta dieciocho meses lograr una visita con el consulado en México.

Mientras tanto, el originario de Guanajuato declaró para Imagen Noticias que al llegar a México actualmente se encuentra viviendo con una tía en el municipio de Nicolás Romero, en el Estado de México, y espera encontrar una solución para poder regresar con su familia.