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El presidente Donald Trump aprovechó la asistencia de los padres de dos jóvenes que fueron supuestamente asesinadas por integrantes de la Mara Salvatrucha para señalar el impacto de la inmigración ilegal en Estados Unidos.  

En el marco del primer mensaje sobre el Estado de la Unión, el mandatario mencionó las muertes de Kayla y Misa, a manos de miembros de la pandilla MS-13, de origen salvadoreño, mientras los padres de las jóvenes, presentes en la sala, eran ovacionados de pie. “320 millones de corazones se quiebran con ustedes, no podemos imaginar la inmensidad del profundo dolor”, detalló el estadounidense.

Trump ha utilizado su historia para defender su política de inmigración, asegurando que los "agujeros” en la ley estadounidense permiten a los pandilleros y otros “criminales" infiltrarse en Estados Unidos.

“Esta noche, hago un llamamiento al Congreso para que finalmente cierre los resquicios mortales que han permitido que la MS-13 y otros criminales entren a nuestro país”, dijo el mandatario ante el Congreso.

ANTECEDENTE

Elizabeth Alvarado, su esposo Robert Mickens, así como Evelyn Rodríguez y Freddy Cuevas estuvieron en el palco al lado de la primera dama, Melania Trump, con el fin de destacar la campaña del mandatario en contra de la organización criminal.

De acuerdo a versiones oficiales, el pasado mes de septiembre los cuerpos de las dos adolescentes fueron encontrados en diferentes puntos de Long Island, que presentaban huellas de haber sido brutamente golpeadas.

Durante una inspección, cuatro hombres hispanos mayores de edad, fueron arrestados e identificados como integrantes de la MS-13, asimismo fueron señalados como los responsables de estos crímenes.

Otro de los invitados es el agente de la Oficina de Aduanas y Migración (ICE), Celestino Martínez, quien por los pasados 15 años ha estado involucrado en investigaciones para desmantelar a la MS-13.