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El asesinato de mujeres en México cobró notoriedad internacional en 1993, cuando comenzaron a denunciarse públicamente los casos de mujeres asesinadas en la fronteriza Ciudad Juárez, al norte de México. Tuvieron que pasar casi 20 años para que el país incluyera en su Código Penal el delito de feminicidio.

Siete mexicanas son asesinadas cada día, solo un 25% de los casos son investigados como feminicidios, según el Observatorio Ciudadano Nacional del Feminicidio.

En Puebla, las cifras de los feminicidios lo colocan en uno de los primeros lugares de este delito. A 31 días de este 2018, 13 asesinatos de mujeres ocurrieron en esta entidad: 11 contra mayores de edad y 2 contra niñas.

Mariel Guzmán, del Observatorio Ciudadano de Derechos Sexuales y Reproductivos (Odesyr), indicó que cada año aumenta el número de feminicidios en la entidad.

En 2013, 50 casos fueron registrados, en 2014 incrementaron a 60; En 2015, 50 feminicidios; Durante 2016 se documentaron 82; para 2017 fueron 102, de acuerdo al Observatorio Ciudadano de Derechos Sexuales y Reproductivos.

Durante el 2017, mientras que observatorios ciudadanos y medios de comunicación documentaron el asesinato de 102 mujeres en condiciones brutales, la Fiscalía General del Estado (FGE) sólo reconoce de manera oficial 47 casos.

El Observatorio de Derechos Sexuales y Reproductivos (Odesyr) dio a conocer que de 2013 al 2017, se han documentado 324 feminicidios, lo que significa que cada cinco días una mujer es asesinada en territorio poblano.

Antes de que la Comisión Nacional para Prevenir y Erradicar la Violencia contra las Mujeres (Conavim) presentara un pliego de observaciones en junio de 2016 al gobierno del estado, los juzgados solo habían sancionado a una persona por ese delito.

Los expertos señalan que el feminicidio deriva del odio relacionado al género de la víctima, el cual se evidencia con la mutilación de los cuerpos, con signos de violación sexual o tortura en ellos y con el hecho de cómo intentan esconderlos en terrenos baldíos o canales.

El estatus subordinado de las mujeres en la sociedad, la pobreza, la privación y el temor de represalias hacen que sea difícil para ellas resistirse o quejarse. Al mismo tiempo, el ámbito de las lealtades entre servidores educativos, policiales y fiscales suelen trasladar las responsabilidades a ellas, dejando a los perpetradores impunes. Por ello, las relaciones de poder entre géneros es el eje permanente de la agresión.

LAS DIFERENCIAS SISTEMÁTICAS ENTRE LOS HOMBRES Y MUJERES ASESINADOS

La violencia que experimentan los hombres y las mujeres en México es muy distinta. Si bien es cierto que la inmensa ola de violencia que ha inundado al país desde 2006 ha dejado en su mayoría víctimas hombres, hay una violencia constante y persistente en contra de las mujeres que la precede y sobrevive. Esta violencia no sube ni baja, siempre está ahí. Es la violencia feminicida. Para poder entenderla, hay que explorar las diferencias sistemáticas entre los hombres asesinados y las mujeres asesinadas.

Para empezar, un mayor porcentaje de las mujeres asesinadas mueren en el hogar.

El 32.3% de las mujeres es asesinada en la vivienda, mientras que solo el 12% de hombres muere ahí.

La edad a la que son asesinados los hombres y las mujeres en México también es sistemáticamente distinta: un mayor porcentaje de niñas y de adultas mayores son asesinadas. Mientras que las niñas de 0 a 11 años representan el 4.4% de todas las víctimas mujeres de homicidio, los niños de 0 a 11 años son apenas el .7%.

En el caso de las adultas mayores, éstas son las víctimas del 7.5% de los homicidios de mujeres entre el año 2004 y 2016, mientras que los hombres de ese mismo grupo de edad sólo representan el 4% del total.

Las víctimas hombres y mujeres se distinguen entre sí también por su estado civil. Una mayor proporción de las víctimas mujeres que hombres estaba divorciada, 5% versus 1.6% respectivamente. Por otro lado, un mayor porcentaje de las mujeres estaba soltera, 37%, respecto a hombres, 34%.

Lo más notorio es la diferencia en el porcentaje que representan los homicidios con arma de fuego para hombres y para mujeres.

En lugar de morir a causa de disparos de armas, las mujeres son ahorcadas o ahogadas de manera mucho más frecuente que sus contrapartes hombres.

ESTADOS REGISTRAN 1,640 CASOS DE FEMINICIDIO EN TRES AÑOS

En tres años, de 2015 a 2017, las procuradurías o fiscalías estatales registraron 1,640 carpetas de investigación por el delito de feminicidio en México.

En 2015, fueron contabilizadas 389 carpetas por el presunto delito de feminicidio.

580 casos en 2016, y en 2017 un total de 671.

Durante 2017, Sinaloa fue el estado que tuvo la tasa más alta de feminicidios, con 5.33 por cada 100 mil mujeres. En segundo lugar aparece Oaxaca, con 2.73, y en tercero Morelos, con 2.65.

En 2013, 50 feminicidios fueron registrados, en 2014 incrementaron a 60; En 2015, 50 feminicidio; Durante 2016 se documentaron 82; para 2017 fueron 102, de acuerdo al Observatorio Ciudadano de Derechos Sexuales y Reproductivos.

Siete mexicanas son asesinadas cada día, sólo un 25% de los casos son investigados como feminicidios, según el Observatorio Ciudadano Nacional del Feminicidio.

Los expertos señalan que el feminicidio deriva del odio relacionado al género de la víctima, el cual se evidencia con la mutilación de los cuerpos, con signos de violación sexual o tortura en ellos y con el hecho de cómo intentan esconderlos en terrenos baldíos o canales.

LAS VÍCTIMAS DE PUEBLA

Leticia Andrew, Atlixco

La noche del 7 de enero, Leticia Andrew de 60 años de edad fue asesinada de un balazo en el rostro a las puertas de su casa.

Rocío N., Palmar de Bravo

El 11 de enero Rocío N., de 20 años, fue degollada y su cadáver encontrado semienterrado en terrenos de cultivo en los límites de las juntas auxiliares de Cuacnopalan y Cuesta Blanca, pertenecientes estos al municipio de Palmar de Bravo. La mujer presentaba una lesión en el cuello y señales de tortura.

Lorena Salazar y Luisa Cortés, Tehuacán

Las dos mujeres de 26 y 33 años fueron asesinadas dentro de un domicilio en el municipio de Tehuacán, el pasado 13 de enero. De acuerdo con los primeros reportes, ambas eran empleadas domésticas. Una de ellas se encontraba embarazada y fue degollada, la otra fue asesinada de varios disparos.

Elvia Sánchez, Puebla

La mujer de 50 años estaba en su casa con su marido la madrugada del 14 de enero cuando varios sujetos entraron a robar. Al verse descubiertos abrieron fuego, matando a Elvia Sánchez Cante.

Ameli N., Tulcingo del Valle

Amely N., de 11 años, fue violada y estrangulada en su habitación de la casa donde vivía en el municipio de Tulcingo Del Valle. Su madre la encontró en su habitación, alrededor de las ocho de la mañana del domingo 14 de enero. El padrastro es el principal sospechoso.

Patricia N., Izúcar de Matamoros

La mujer de 30 años fue encontrada por sus vecinos de la junta auxiliar de Tlapanalá, en el municipio de Izúcar de Matamoros, el 17 de enero. Estaba inconsciente por la golpiza que su pareja sentimental, un hombre conocido como “El Conejo”, le propinó después de acusarla de infidelidad.

Violeta Damiana  Velázquez, Puebla

La noche del jueves 18 de enero, Violeta de 29 años, recibió un disparo en el ojo derecho al interior del bar Noa Noa ubicado en la colonia Balcones del Sur de la capital poblana.

Andrea N., San Salvador Huixcolotla

La mujer de 17 años fue encontrada en la calle Reforma, del Barrio El Calvario en el municipio de San Salvador Huixcolotla, el pasado 25 de enero. Se encontraba severamente golpeada en el rostro y con signos de tortura.

María Carmelita Flores Velázquez

Fue apedreada y asesinada con un ladrillo dentro del panteón de Tlamaca de Hernández, población perteneciente al municipio de Tepetzintla, la mañana del sábado 27 de enero.

Ana Elia García Bravo

Fue atacada sexualmente y después asesinada a puñaladas por una banda en plena vía pública en Tehuitzingo, Puebla.

Alejandra Ester

De 15 años, desapareció en octubre del 2016, el 20 de enero, sus restos fueron localizados.

Desconocida

El día 23, una recién nacida fue encontrada sin vida.