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A pesar de que lleva 6 meses fuera del poder, el expresidente de México, Enrique Peña Nieto, es investigado por las autoridades de Estados Unidos por un presunto soborno en la compra venta de Fertinal, realizada por Petróleos Mexicanos (PEMEX) en el año 2015.

De acuerdo con un reporte publicado este martes por el diario El Universal, el Departamento de Justicia de Estados Unidos y la Securities and Exchange Commission realizaron un informe en donde se señala que el expresidente, habría recibido un soborno al autorizar en 2015 la compra de una empresa de fertilizantes, con un costo excesivo.

Estos documentos indican que Peña Nieto, avaló para que el exdirector de PEMEX, Emilio Lozoya comprara el fertilizante por una cantidad aproximada de 635 millones de dólares, a pesar de que todo indicaba que la empresa a la cual le comprarían era insolvente.

Las consultoras internacionales ya habían advertido que Fertinal se encontraba en quiebra, pues tenía una deuda bancaria de 264 millones de dólares y que sólo disponía de 12 mil dólares de efectivo en caja, sin embargo, aun así, se autorizó dicha compra.

“El pago excesivo fue posible gracias a la aprobación de la transacción, mediante el soborno,a Peña Nieto, que el accionista mayoritario de Fertinal, el empresario italiano, Fabio Massimo Covarrubias Piffer, pagó utilizando el fideicomiso 470 que se creó para formalizar la operación de compra-venta. Ese fue el mecanismo a través del cual se pagó el soborno”, argumentó el informante en declaración con la publicación.

El Departamento de Justicia señala que la operación de compra venta con la empresa de fertilizantes esta sujeta a sus leyes pues la empresa cotiza en la bolsa de valores estadounidense.

En este caso Peña Nieto podría ser investigado junto con Emilio Lozota y Fabio Covarrubias, principal accionitsa de Fertinal; por el delito de enriquecimiento ilícito.

Por su parte Enrique Peña Nieto salió a desmentir dichas acusaciones y señaló que las personas que publicaron el reportaje actúan de maña fé.

Por medio de su cuenta de Twitter el exmandatario aseguro que esas acusaciones son falsas y indicó: “No es la primera vez que se pretende inculparme de mala fe y sin fundamento alguno”.