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Carlos Tena, Presidente Municipal de Cuauhtémoc, Chihuahua, llevó a cabo un experimento social que había visto anteriormente en un programa de televisión.

Al alcalde le llamó la atención lo ocurrido en el programa, por lo que tomó la iniciativa y se disfrazó de un hombre indigente para probar a sus propios empleados en la oficina municipal, pero se sorprendió al ver que ahí dentro lo discriminaron por su aspecto, discapacidad y condición económica.

Tena usó una silla de ruedas, un parche de gasa cerca del ojo izquierdo, así como ropa vieja, un gorro y una cobija.

“El propósito de esta caracterización fue mostrar la realidad que viven los ciudadanos a diario, la indiferencia y desatención por parte de los servidores públicos”, indicó en una entrevista con el diario Milenio.

Además reveló que sintió coraje y un nudo en la garganta de ver cómo personas que gana sueldo y tienen trabajo, tratan mal a los ciudadanos.

Primero, acudió a su despacho, donde lo ignoraron y lo discriminaron; luego a las oficinas de la dependencia municipal, pero la situación fue la misma.

Pasada la situación, se quitó el disfraz delante de los funcionarios y empleados para llamarles la atención:

“Les di su buena leída de cartilla y les dije que no quería volver a saber que trataron mal a alguien. Se quedaron helados al descubrir que era el presidente municipal el que estaba en la silla de ruedas. No son todos los empleados que hacen eso”.