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La muerte de un agente de la Patrulla Fronteriza y las lesiones sufridas por otro de sus compañeros, en el suroeste de Texas, pudo haber sido a causa de un accidente, de acuerdo con autoridades que colaboran en la investigación.

HECHO

El agente Rogelio Martínez, de 36 años de edad, murió la madrugada del domingo por las heridas que sufrió mientras patrullaba una área cercana a la comunidad de Van Horn, a unos 200 kilómetros al este de El Paso.

Su compañero, que no ha sido identificado, permanece hospitalizado con lesiones graves.

"Las lesiones (de Martínez), después de hablar con sus médicos, fueron consistentes con una caída", dijo el sheriff del Condado de Culberson, Oscar Carrillo, al periódico The Dallas Morning News.

"¿Por qué está herido el otro tipo? Eso es lo desconocido. ¿Lo que les sucedió?"

INVESTIGACIÓN

De acuerdo con las autoridades, Martínez fue a revisar un sensor que se había activado cerca de la carretera Interestatal 10 en Van Horn, Texas. El agente notificó por radio a sus compañeros que el sensor había sido activado por paso de personas, por lo que pidió respaldo.

Su compañero lo encontró inconsciente, y solicitó ayuda. Cuando llegó el resto de los agentes al lugar, ambos hombres se encontraban inconscientes con serias lesiones en varias partes del cuerpo.

Los representantes del Concilio Nacional de la Patrulla Fronteriza, el sindicato de la corporación, informaron que traficantes de drogas apedrearon a los agentes.

"Tenemos agentes del FBI y de la Patrulla Fronteriza en el terreno que nos dicen que los agentes se encontraban en un área conocida por los narcotraficantes", dijo el vicepresidente sindical Art Del Cueto. "Toda la evidencia que ven nos lleva a creer que eso es lo que era".