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Un restaurante a las afueras de Homer,Alaska, fue el punto perfecto para que un grupo de seguidores de Donald Trump se manifestaran con grafitis racistas.

Los propietarios del lugar Colt Belmonte, de raza blanca y su esposa Dali Frazier afroamericana fueron los que recibieron los insultos pidiéndoles que abandonen la ciudad.

En una de las pintas que están mal escritas se puede leer "Dios juzgará a todos los N…. regresen a África”.

En otra pinta se puede apreciar el mensaje "Trump 2020" que hace una clara alusión a la campaña de reelección que pretende el mandatario.

Los afectados han señalado que esta no es la primera vez que reciben estas amenazas, ya que en otra ocasión les pintaron y destrozaron su auto.

"Cortaron los neumáticos, rasparon la pintura. Recibimos cartas de vez en cuando “, explicó Belmonte.

"Creo que nuestro presidente actual está permitiendo que estas personas tengan una voz. Se sienten empoderados. El sentir lo que sea que ellos sientan “, dijo

El hombre confesó que ha recibido el apoyo de sus vecinos quienes se han ofrecido a pintar nuevamente su barda para borrar los insultos.

Hasta el momento las autoridades no han podido encontrar a los culpables, pero ya se abrió una línea de investigación para evitar que esto vuelva a ocurrir.

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