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No será nada sencillo traer el metro de la ciudad de Nueva York al Siglo XXI (inaugurado en 1904). Y mucho menos para los usuarios sobreponerse a las limitaciones que habrá para ir de un lugar a otro en su día a día. Y es que la ejecución del NYC Subway Action Plan (Plan de Acción del Subway), presentado el pasado 25 de julio del 2017 por el director de la MTA, Joseph Lhota, parece ser la solución más viable para estabilizar y mejorar el sistema (aunque en la práctica la realidad puede ser otra).

LE QUEDA MAL A USUARIOS


Foto: MTA

Haciendo un pequeño recuento, la crisis estalló luego de que el gobernador Andrew Cuomo declarara al subway en estado de emergencia y ordenara al republicano Lhota un plan donde se priorice la comodidad del cliente. El documento presentado incluyó dos fases: la primera basada en la estabilización del sistema y la segunda en la modernización.

SIEMPRE CON RETRASO

A grandes rasgos, la Fase 1 se enfoca en recuperar la “confianza” de los pasajeros por medio de la rehabilitación de los trenes descompuestos, la instalación de nuevos vagones, ampliar la seguridad, “embellecer” las estaciones con muestras de arte y mejorar la comunicación entre el personal y el cliente. Al respecto, la MTA explicó que la fuente de alimentación eléctrica (que tiene más de medio siglo de antigüedad), la acumulación de basura, incendios y vulnerabilidad de las instalaciones con el agua son los principales factores que causan retrasos en el servicio.

SIN ASIENTOS


Foto: MTA

A finales del 2017 se lanzó un programa piloto para quitar los asientos de los vagones y así aumentar la capacidad (en cada uno caben más de 145 pasajeros).

Sin embargo, el “experimento” dividió la opinión de los usuarios quienes manifestaron su deseo de ver más trenes sin asientos, ya que esto permite que entren más personas y acelera el proceso de abordaje. Por otro lado, los pasajeros con alguna discapacidad se vieron seriamente afectados.

En cuanto a la seguridad, se propuso extender la presencia de agentes del Departamento de Policía de Nueva York (NYPD, por sus siglas en inglés), para que ayuden a disuadir casos de acoso sexual, comportamientos inapropiados, robos e incluso multar a quienes tiren basura.

Particularmente, estos temas han manchado el servicio del subway año con año y es que son más frecuentes los casos que se registran en las instalaciones. Lo que ha provocado que los neoyorquinos ya no se sientan seguros de viajar por la mañana, tarde o noche.


Foto: MTA

Otras de las mejoras expuestas por la MTA a corto y mediano plazo son el reducir el tiempo de respuesta en alguna falla o incidente de 45 a 15 minutos. Eliminar los desechos dentro de las instalaciones para combatir el riesgo de incendios. Sellar fugas de agua y dar mantenimiento al drenaje para evitar que sea obstruido por desechos.

Sobre las redes de comunicación entre personal de la MTA y pasajeros, se anunció la habilitación de una app para informar sobre retrasos, y la capacitación de los trabajadores para brindar orientación a ciudadanos y turistas.

Y de pilón “embellecer” (profundamente) las 26 líneas, las 472 estaciones (más que en cualquier otro sistema del mundo) y las más de 665 millas de camino. Entre lo que se incluye la reparación de ascensores y escaleras mecánicas, principalmente.


Foto: MTA

Siendo el subway de NY uno de los más antiguos (114 años), es imposible negar que sus instalaciones están sumamente deterioradas. Además de que posee estaciones muy pequeñas en comparación con otras de Estados Unidos (plataformas de abordaje).

Pero esta no es la principal preocupación de los usuarios, sino la eficiencia del transporte para poder trasladarse de un lugar a otro. Así que “embellecer” las áreas pasaría a segundo término (según comentarios en redes sociales).