Para muchos padres de familia de grupos minoritarios poder encontrar un asiento en las mejores escuelas secundarias públicas, conocidas como gifted and talented, para sus hijos, suele ser un gran dolor de cabeza, debido a que éstas abren muy pocos lugares. A esto contribuyen dos factores: el primero es el riguroso examen de admisión, y el segundo es que las familias de la clase media-alta, que antes optaban por mandar a sus hijos a escuelas privadas, hoy en día prefieren enviarlos a centros educativos públicos.