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El presidente de los Estados Unidos se encuentra planeando una medida en la que indocumentados ya no podrán gozar de los beneficios que el gobierno otorga.

Esto afecta en los subsidios de vivienda, pues el Departamento de Vivienda y Desarrollo Urbano reforzará el proceso en el que verifica a las personas que solicitan vivienda.

“Necesitamos certificar que nuestros escasos recursos públicos ayuden a aquellos que legalmente tienen derecho a ello. Dada la abrumadora demanda de nuestros programas, la imparcialidad requiere que nos dediquemos a los residentes legales que han estado esperando, algunos durante muchos años, el acceso a viviendas asequibles”, así lo sentenció el secretario Ben Carson.

Está establecido que inmigrantes no aplicar para recibir este tipo de beneficios del gobierno, pero si una familia tiene como cabeza a alguien con papeles en regla, se pueden solicitar.

La Secretaría señala que cerca de 32 mil viviendas son ocupadas por inmigrantes sin documentos, a quienes acusan de gozar ilegalmente del beneficio.