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Por Nadia Venegas

Por calificarlos como acoso y “cacería de brujas”, los pequeños comercios capitalinos advirtieron que no pagaran las multas anunciadas por la Procuraduría Federal del Consumidor (Profeco).

La Cámara de Comercio, Servicios y Turismo en Pequeño de la Ciudad de México (Canacope-CDMX) apoyará a los vendedores a quienes les llegó un requerimiento desde el jueves pasado, con el cual la Profeco pretende mantener un control del incremento de precios luego del alza al costo de la gasolina.

En éste se indica que deben presentar los registros de sus adquisiciones en un plazo no mayor a 48 horas, que vencería este martes, y de no hacerlo se les impondría una multa de 9 mil 774 pesos por cada día de retraso y hasta 24 mil 430 pesos en la situación de hacer caso omiso.

“Rechazamos que el planteamiento e instrumentación de su verificación, como la difundida a través de oficios de la Subprocuraduría de Verificación y que en el marco de la emergencia económica actual se inserten más como una alarmante persecución y acoso a los comercios que en una estrategia de apoyo a la población”, comentó Ada Irma Cruz Davalillo, presidenta de la Canacope local.

“No estamos dispuestos a pagar un sólo peso por multas derivadas sin sentido, como el que plantea”. 

Analizan la posibilidad de llegar a un amparo y su viabilidad jurídica.

De acuerdo con los oficios, se les hace un requerimiento de archivos históricos sobre los productos comercializados, entre otros datos, mismos que la Canacope calificó como incoherentes por tener un plazo corto para presentarlos y que podrían generar gastos adicionales a los comerciantes.

El jueves, la Profeco anunció que se habían mandado a nivel nacional 26 mil requerimientos a pequeños comercios, a fin de obtener un control sobre incrementos a productos.
De estos, al menos 15 mil se trataban de tortillerías, uno de los establecimientos que se mantienen con precios controlados sugeridos.
La cámara empresarial pidió no criminalizarlos.