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Joaquín Guzmán Loera, el narcotraficante mexicano recluido en el Centro Correccional Metropolitano de Nueva York dio a conocer por medio de sus abogados que no está conforme con las condiciones en las que vive en prisión.

El capo hizo la petición al juez para que se le concediera agua embotellada, pues afirma que las tuberías de la prisión tienen moho y él puede ver y probar las piedras. También pidió acceso al aire libre para ejercitarse, así como tapones para los oídos, ya que está cansado de tener que utilizar papel higiénico para cubrirse del ruido.

“Los alimentos y otros artículos de la comisaría se retienen de manera rutinaria sin una razón o explicación aparentes”, se lee en la moción presentada este jueves en la corte federal de Brooklyn.

Guzmán, de 62 años, se encuentra recluido en una celda de 8 por 10 sin luz natural mientras espera la sentencia que se llevará a cabo el próximo mes de julio.

"Guzmán también se ha quejado de dolores de cabeza diarios y dolor de oído. Para aliviar el dolor, el Sr. Guzmán ha estado utilizando papel higiénico como tapones improvisados ​​para los oídos", se informa a través de los medios de comunicación.

"MCC Nueva York se inauguró en 1975. Las tuberías son viejas, y el Sr. Guzmán puede probar y ver el moho que sale del grifo de agua. Mientras que otros reclusos en la unidad de SHU reciben botellas de agua y comestibles todas las semanas, o cada dos semanas, ese no es el caso del Sr. Guzmán", declaró en el documento la abogada Mariel Colón, informando que en 6 meses, “El Chapo” solo ha recibido 22 botellas de agua.

Las peticiones serán presentadas ante el juez Brian Cogan, quien deberá pronunciarse.