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Por Patricia Guillén

“Roberto”, de 19 años, fue adicto al consumo de drogas, situación que lo llevó a cometer el delito de robo calificado, motivo por el cual fue sujeto a proceso penal por siete meses, tiempo que le bastó para decidir un cambio.

Hay mil 400 adolescentes con residencia en la delegación Miguel Hidalgo los que se encuentran recluidos en los centros penitenciarios para menores infractores de la Ciudad de México.

“El ambiente es malo; se llega a pensar que no vale la pena la vida, y se quiere uno hasta suicidar. Es la vida o la muerte. Pero reincidí, me convencieron y ahora tengo la oportunidad y la quiero aprovechar, quiero pensar diferente. La gente me dice que hasta cambió mi semblante, claro que sí se puede”, relató emocionado el joven que ya ingresó a estudiar.

“Roberto” forma parte de los 21 adolescentes más que aceptaron formar parte de la nueva estrategia de la demarcación, en coordinación con instituciones del sector privado y social, para reintegrar a la sociedad a dichos jóvenes que “difícilmente hallan posibilidades” por haber estado en algún centro de reclusión.

Durante la firma de convenio con el Instituto de Reinserción Social, la Fundación Mexicana de Reintegración Social Reintegra, la Dirección General de Tratamiento para Adolescentes y la delegación Miguel Hidalgo, la delegada Xóchitl Gálvez Ruiz dijo que buscará fortalecer el núcleo familiar, además de que tratarán de evitar la deserción escolar actual que es de 30 por ciento.

Gálvez precisó que los delitos más cometidos, desde los 14 años de edad, son robo a mano armada y a transeúnte, hasta asesinatos. Las colonias en donde han ocurrido más casos son Ampliación Daniel Garza, América, Tacubaya, Observatorio, Tacuba, Pensiles y Anáhuac.

Gabriela Salido Magos, directora ejecutiva de Desarrollo Social en Miguel Hidalgo, añadió que pueden elegir continuar con sus estudios, actividades deportivas, culturales, o a aprender algún oficio.