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Muchas dificultades tuvo que enfrentar Guillermo del Toro para darle vida a “La forma del agua”, uno de ellos fue el presupuesto, ya que cuando evaluó el costo del filme, estimó la cantidad de 60 millones de dólares.

En 2014 presentó el proyecto a Fox Entertainment, quienes le dieron dos opciones, la primera fue que si realizaba la cinta en blanco y negro le darían 16.5 millones de dólares y si era a color, le otorgarían 19.5 millones, por lo que escogió la segunda opción.

Sin embargo, el dinero no fue impedimento para la realización de “La forma del agua”, ya que Del Toro utilizó su “ingenio mexicano” para ahorrar dinero y ganar el Oscar como “Mejor director”.

“No importa el número, es el ingenio mexicano con el que se resuelve las cosas. En la escena que abre 'La forma del agua' está filmada sin ninguna gota de agua, todo está suspendido con cuerdas de piano; esa solución viene de mí y de estudiar 'soluciones de teatro'. En el caso del baño inundado, nadie nos quería prestar una alberca, entonces con las cuatro vigas del estudio donde trabajábamos construimos una alberca con triplay, bodoque de silicón, cinturones de nylon y eso es puramente solución mexicana”, afirmó el jalisciense.

Durante una de sus clases magistrales, en el Festival Internacional de Cine de Guadalajara  (FICG), el cineasta destacó que la creatividad de los mexicanos ayuda a superar problemas e incentivó a los jóvenes a construir sus proyectos cinematográficos, por lo que abrió la beca Mary Jenkins-Guillermo del Toro junto al FICG.

“Yo he realizado tres películas que he hecho diciendo 'es la última', la primera fue 'El espinazo del diablo', la segunda 'El laberinto del fauno' y la tercera 'La forma del agua', dije ya no hago más, va a ser ésta y a la chingada, pero han sido las más satisfactorias”, destacó.

Detalló que algunas personas le han preguntado si le sobra dinero del proyecto, por lo que él aseguró que siempre utiliza todos los recursos que se le otorgan y no se queda con nada, ya que es un acuerdo que tiene con sus amigos Alejandro González Iñárritu y Alfonso Cuarón.

“Todo el mundo tiene algo que tiene un valor en la historia y biografía de cada quien. Por ejemplo yo tengo 53 años, lo cual me quiere decir que me queda 'X' tiempo por eso vuelvo a Guadalajara,  por eso estoy hablando de los jóvenes porque ustedes tienen esa importancia; tienen un chingo de tiempo, pero a madres y están en la edad exacta de la desesperación. Nunca me sentí más viejo y acabado que en los veintitantos y por eso estoy aquí para decirles que tienen un chingo de tiempo”, enfatizó Del Toro.

Fuente de la imagen: http://agencia.cuartoscuro.com/agencia/data/media/106/Guillermo_del_Toro...