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Agentes de la policía en Port Jervis respondió al llamado de varios vecinos, quienes denunciaron sobre el avistamiento del cadáver de un bebé recién nacido, abandonado en un estacionamiento baldío al noreste de la ciudad.

El descubrimiento se dio cerca de las 10:30 horas del pasado martes, en el lote situado en Orange Street. Fue hasta este miércoles que se encontró a la madre, por lo que fue entrevistada por agentes, aunque aún no se han presentado cargos en su contra.

El médico forense realiza los exámenes necesarios para determinar la muerte del recién nacido, quien aún tenía el cordón umbilical. Se esperan los resultados.

Vecinos de la zona aseguran que se trata de un hecho desgarrador.