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Bien dicen que cuando te toca ni, aunque te quites, y cuando no te toca, ni, aunque te pongas y esto quedó demostrado con la suerte de un inmigrante, quien ahora se dedica a ayudar a los que menos tienen.

Roberto Mendoza, quien ha trabajado arduamente como chef de los expresidentes Barack Obama, Bill Clinton, George Bush, la realeza internacional y hasta con Donald Trump, ganó la lotería y ahora se dedica a dar parte de sus ganancias a personas de bajos recursos.

De acuerdo con medios locales, Mendoza de El Salvador, sabe lo que “es tener hambre” y de joven se prometió que si algún día tenía los recursos ayudaría a la gente.

“Sé lo que es tener hambre”, contó a Sunny Skyz News. “Cuando era un adolescente me dije que, si alguna vez estoy en condiciones de devolver algo al mundo, haría todo lo posible para asegurarme de que nadie más tenga hambre.

Varios años después, Mendoza ahora se ha convertido en un “ángel” para las personas sin hogar en Charlotte, Carolina del Norte, ya que todos los sábados les cocina y les brinda alimento.

“Este último diciembre, llevé juguetes, ropa, zapatos y cociné para los más pequeños. Este es un pueblo muy pobre donde a veces comen y otras no”.

La ayuda del salvadoreño no termina solamente ahí, ya que planea construir una cafetería en un pueblo en la República Dominicana, que visita con frecuencia.

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