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Rossana Madeira, originaria de la Ciudad de México, quien lleva 28 años viviendo en Estados Unidos y 23 en Elizabeth, Nueva Jersey, no se siente segura en la ciudad en que vive. La localidad no aprobó convertirse en un refugio.

Ahora llevará sus preocupaciones a un nivel más alto: el estatal, esperando que se convierta en “estado santuario”.

“Estamos viviendo con mucha inseguridad, con el miedo que inmigración toque la puerta de nuestras casas o nuestros negocios.

Ser un “estado santuario” sería una protección de mayor alcance, que refuerza a las ciudades que son “santuario” y protege a los inmigrantes de las ciudades que no lo son”, dice Madeira.

El 7 de noviembre de este año debe elegirse al sustituo del gobernador republicano Chris Christie, por lo cual la organización Make Road Of New Jersey ha presentado una propuesta de “estado santuario”, de 8 puntos, llamada “Nueva Jersey Contraataca” que ha sido trabajada en talleres con miembros de la comunidad en los últimos cuatro meses.

“Con un “estado santuario” podremos tener licencias de conducir para los inmigrantes”, lo que permitiría a 464 mil inmigrantes convertirse en conductores y el estado podría colectar entre 5 y 11 millones en fees (pagos), dice Sara Cullinane, directora de Make Road of New Jersey.

El documento fue presentando el martes a la prensa; previamente se le mostró a algunos candidatos a la gobernatura del partido demócrata.

“Nueva Jersey Contraataca”, de 16 páginas, plantea la desobediencia legal de las instancias de gobierno estatal frente a ICE.

“Queremos que no se permita el uso de recursos estatales para ayudar a Inmigración, que no permitan el ingreso a edificios estatales, que no permitan que ingresen a nuestras bases datos”, agrega Sara Culinane. Propone además fórmulas para proveer asistencia de salud y educación a las familias inmigrantes.

Demanda proteger la privacidad de los residentes, incrementar el acceso a la vivienda, expandir el acceso a la justicia a todos los inmigrantes y poner un salario único a todos los trabajadores del estado. Para dar a conocer el documento y pedir el apoyo de los vecinos, planean visitar 40 mil casas en los próximos tres meses.

El próximo gobernador del estado tendrá a estos activistas pendientes del cumplimiento de sus promesas. Por los menos dos aspirantes del partido demócrata, Phill Murphy y John Winsnewski, han prometido convertir a Nueva Jersey en “estado santuario”.