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El nuevo fiscal general, William Barr, realizó sus primeros movimientos en cuestión de política migratoria, con esto busca la contratación de 100 jueces con la misión de reducion los retrasos constantes que se presentan en las cortes.

En este sentido el Departamento de Justicia ya tiene planeadas dos medidas que ayudarán a cumplir con los objetivos de migración del presidente Donald Trump, el primer cambio tiene que ver con las reglas que facilitarían que un puñado de jueces de inmigración de apelación declaren sus decisiones vinculantes para todo el sistema de inmigración, es decir, eso impactaría a todos los casos similares subsecuentes.

De acuerdo con el medio San Francisco Chronicle, se pretende que se realicen reformas a las cortes sin necesidad de la aprobación del Congreso.

Ambos movimientos serían parte de la estrategia para reducir el número de casos pendientes, que incluyen deportaciones y respuestas de asilo, entre otras, y ya suman 860,000.

“Los defensores de los inmigrantes y los abogados que trabajan en el sistema migratorio temen que las herramientas de eficiencia se puedan usar para reformar drásticamente la ley de inmigración para que se ajuste a los objetivos políticos del presidente Trump”, indica el diario

Cabe señalar que, el presidente nunca ha estado de acuerdo con sistema el judicial de inmigración y ha sugerido que se elimine por completo el proceso de asilo.