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Cuando hay voluntad de ayudar no hay pero ni impedimento que nos detenga, tal es el caso de un abuelito en Brasil que a sus 92 años ejerce gratis la profesión de pediatra.

Se llama Iván Fontoura y tiene el título de médico pediatra y aunque podría pasar sus tardes tranquilamente junto con su esposa viendo el televisor o acostado en su cama, este señor ha decidido seguir luchando por su vocación de servicio y ayudar a una comunidad muy humilde.

    “Yo gane dinero para vivir, siempre conectado a los niños más necesitados socialmente. Tenía la necesidad de ayudar aquí”, expresó Iván a un medio local.

Su jubilación llegó en el año 2005 pero a pesar de eso siguió atendiendo a los niños más necesitados.

    “Quise ser medico desde hace 80 años, después de recibir la visita de un cirujano. Lo vi, lo observé y me ayudó con esa magia a decidir mi profesión. Fue la medicina un trabajo muy duro, pero también es fuente de grandes alegrías, y esta última es la mejor paga”. Concluyó.


Ojalá tuviéramos más doctores con esa dedicación y amor por su profesión.