compartir en:

Los clientes de un Taco Bell estaban desesperados, pues su orden de burritos, nachos y tacos ya había tardado 45 minutos.

Los empleados que se encontraban detrás del mostrador les indicaban que tenían un grande pedido a domicilio, por lo que tardarían hasta terminarlo.

Una de las víctimas identificado como Brian Reese, de 38 años, dijo que los empleados no parecían tan ocupados, y junto con otros clientes comenzó a presionar para que su comida estuviera lista.

Esto solo hizo enfurecer a los trabajadores hasta hacerlos saltar el mostrador y perseguir a los clientes, principalmente a Reese, quien se encontraba acompañado de su novia.

“Me retiré de la tienda. Ellos me siguieron, me pusieron en el suelo y realmente no recuerdo mucho más. Excepto cuando me levanté, mi novia estaba en el suelo siendo golpeada también”, contó Reese a WPVI.

Este martes, la víctima publicó en Twitter imágenes del ataque. Finalmente, la cadena de restaurantes le ofreció una tarjeta de regalo de 20 dólares.

Fue un conocido de Reese quien pudo captar el ataque con su teléfono celular.

Un portavoz de Taco Bell externó un comunicado aclarando que los responsables del ataque ya habían sido despedidos:

"Estamos sorprendidos y decepcionados al ver esta situación. Nosotros y nuestros franquiciados no toleramos este comportamiento. El franquiciado que posee y opera esta ubicación está reentrenando a su personal, y todos los miembros del equipo involucrados han sido despedidos".

Los hechos ocurrieron en una sucursal de Center City, Filadelfia.

Yes