compartir en:

Tal y como si estuviéramos en pleno siglo XIX, dos policías de la comunidad de Galveston, Texas, pasearon como esclavo a un hombre con descendencia afroamericana.

Atado de manos y con una cuerda los oficiales montados a caballo exhibieron a Donald Neely, de 43 años, en un acto que es claramente racista por parte de los policías blancos.

Estas imágenes de inmediato tuvieron repercusión mundial causando el repudio de los usuarios ante semejante acto racista.

El jefe de la policía tuvo que salir a dar la cara por los oficiales y ofrecer disculpas ante tales hechos que no se veían desde hace más de 200 años.

En un comunicado la policía expresó: "Entendemos la percepción negativa de esta acción y creemos que es más apropiado dejar de usar esta técnica".

Un conocido de Neely, señaló que fue tratado como animal a pesar de tener problemas mentales y agregó que el hombre no tenía hogar.

Esta practica, que era habitual bajo el esclavismo y sigue siendo reivindicada por los grupos supremacistas, fue reproducida con absoluta naturalidad por los policías, que de hecho lo siguen haciendo en algunas ocasiones.