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Este día en la Casa Blanca el presidente Donald Trump, presentó su nuevo plan migratorio que entre los diversos puntos que aborda, destaca la exclusión de migrantes latinoamericanos conocidos como "Dreamers", y además elimina la la reunificación familiar para los residentes permanentes y fortalece la seguridad fronteriza.

“El primer objetivo es detener a la inmigración indocumentada y garantizar totalmente la seguridad en la frontera. El segundo, establecer un nuevo sistema migratorio”, dijo Trump al exponer su plan en la Casa Blanca.

El presidente destacó que este proyecto fue desarrollo en colaboración con la gente que trabaja en las fronteras.

Este plan contempla valorar más a los inmigrantes que hablen inglés y tengan estudios universitarios otorgándole un millón y medio de residencias permanentes por año.

La Casa Blanca detalló que la mayoría de los migrantes beneficiados con el plan de Trump serán de naciones europeas, Australia y Canadá.

Los que también quedan excluidos de los planes del republicano son los más de 700 mil inmigrantes acogidos por la llamada Acción Diferida para los Llegados en la Infancia (DACA, por sus siglas en inglés), cuyo estatus de residencia y laboral en Estados Unidos se mantiene en el limbo.

"La migración legal es totalmente disfuncional, habrá cambios para hacerla justa, transparente y para promover la equidad de oportunidades para todos”, enfatizó Trump.

Con este plan de modernización migratoria también se eliminan los beneficios de reunificación familiar para los residentes permanentes y para los ciudadanos por naturalización.

Esto quiere decir que Trump pondría fin a la posibilidad de que esos ciudadanos soliciten visas para sus familiares inmediatos, quienes eventualmente pueden hacerse residentes permanentes en la Unión Americana.

“Cada año Estados Unidos recibe a 1.1 millón de inmigrantes como residentes permanentes. Actualmente el 66% de los inmigrantes son aceptados porque tienen a un pariente viviendo en Estados Unidos, por una lotería de visas de asistencia humanitaria. Estas reglas sin sentido son en detrimento de inmigrantes calificados”, acotó el presidente.

En materia de seguridad fronteriza el mandatario anunció que se reforzarán las medidas de vigilancia en la frontera con México para poner fin a la inmigración ilegal y al tráfico de drogas.

“Para finales del próximo año tendremos terminados 643 kilómetros de muro… con ello pondremos fin a los incentivos del tráfico de personas y niños. El 65% de todos los cruces fronterizos son casos de menores de edad o de adultos acompañándolos”, agregó, aunque en esta ocasión no mencionó que México pagaría el muro.

De inmediato, los representantes democratas señalaron que este proyecto ya nació muerto sin haber sido aplicado aún y acusaron al presidente de presentar un plan migratorio con un trasfondo de interés electoral, enfocado en su reelección para los comicios de noviembre de 2020, buscando el voto de los ciudadanos más conservadores que apoyan la criminalización de los inmigrantes.